Las litis expensas

De acuerdo con el artículo 1318 del Código Civil, cuando un cónyuge carezca de bienes propios suficientes, los gastos necesarios causados en litigios que sostenga contra el otro cónyuge sin mediar mala fe o temeridad, o contra tercero si repercuten a la familia, serán a cargo del caudal común y, a falta de éste, se sufragarán a costa de los bienes propios del otro cónyuge, cuando la posición económica de éste impida al primero la obtención del beneficio de asistencia jurídica gratuita. Estos gastos son las litis expensas (gastos ocasionados por el litigio de que se trate).


La regla es de aplicación a cualquier régimen matrimonial, y el precepto se refiere indistintamente a cualquiera de los cónyuges.


No proceden las litis expensas cuando medie mala fe, extremo que deberá ser probado, no impidiendo que hasta que se concedan o denieguen las litis expensas, hayan podido entregarse cantidades en este concepto a criterio del Juez, debiendo devolverse si finalmente se prueba la mala fe.


Pueden ser solicitadas tanto para emprender una acción como para defenderse de la dirigida contra el cónyuge que las pide. Los procesos para los que pueden pedirse son de cualquier clase (civiles, penales, canónicos). 


La previsión relativa a los procesos seguidos contra terceros establece que las litis expensas, si se piden por algo que afecte a la familia, serán cargas del matrimonio y tendrán que ponerse a cargo de los patrimonios familiares.

INFORMACIÓN Y PRESUPUESTO ON-LINE