El impago de la pensión alimenticia

Cuando finaliza el proceso de divorcio, la sentencia definitiva ha podido establecer el pago por parte de uno de los cónyuges de una pensión en favor de sus hijos, para su sustento. Del mismo modo, se ha liquidado el régimen económico matrimonial, por el que cada cónyuge obtiene la parte correspondiente del caudal económico del ya disuelto matrimonio. Puede entonces ocurrir que el obligado al pago de la pensión cese de hacerlo, y la parte afectada se vea entonces desamparada. Si su ex-cónyuge alega que el pago de las pensiones alimenticias son una deuda de la sociedad de gananciales, y por tanto, una vez hecho el inventario y pagadas las demás deudas, ya no tiene por qué hacerse cargo del pago si no alcanzan los bienes de la sociedad liquidada, surge la necesidad de reclamar judicialmente para recuperarlo. 


Es en este momento cuando debe quedar claro qué constituye el activo y el pasivo de la sociedad, y el momento en el que se paga cada deuda. En este caso, este motivo queda limitado a las deudas contraídas por uno de los cónyuges con la sociedad ganancial, y resulta evidente que la obligación alimenticia fijada en el procedimiento matrimonial fue posterior a la disolución del régimen económico. Por lo tanto, ya no se seguirá el régimen vigente durante el  matrimonio, por lo que será responsabilidad exclusiva del ex-cónyuge el pago de las pensiones a cargo de sus bienes privativos.

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