Efectos patrimoniales del régimen económico matrimonial

En el matrimonio existen unas relaciones económicas entre los propios cónyuges y con terceros. El patrimonio existente se regula por el régimen económico matrimonial, que puede ser de separación de bienes o de comunidad. En el caso de divorcio, uno de los efectos más relevantes es la disolución del régimen económico matrimonial. En el régimen de separación de bienes, la liquidación es sencilla. Pero en el caso de haber un régimen de comunidad es más complicado.


¿Qué diferencias hay entre cada régimen?


El régimen económico de separación de bienes es aquel en el que los bienes son de cada cónyuge, no hay bienes comunes, y cada uno tiene la propiedad de sus propias posesiones; bienes inmuebles, dinero del salario, etc. 


En el régimen económico de comunidad, hay una serie de bienes que se hacen comunes. Además, existen dos tipos de comunidades. Por una parte, la comunidad universal, en la que todos los bienes se hacen comunes a los cónyuges, tanto los obtenidos a título oneroso como los obtenidos a título gratuito. Por otra parte, la comunidad con bienes privativos del marido, bienes privativos de la mujer y bienes comunes (régimen de gananciales). Aquí, el patrimonio privativo de cada uno de los cónyuges está formado por los bienes adquiridos a título gratuito, constante el régimen económico matrimonial, y aquellos que cada uno de los cónyuges tenía antes de contraer matrimonio. El patrimonio común es el formado por todos los bienes adquiridos a título oneroso, con dinero privativo.

INFORMACIÓN Y PRESUPUESTO ON-LINE